Capítulo 3 - Fragmento sobre la "Opinión Pública"
"[...]
Aquello que de ordinario denominamos "opinión pública" se basa solo mínimamente en la experiencia personal del individuo y en sus conocimientos, depende más bien casi en su totalidad de la idea que el individuo se hace de las cosas a través de la llamada "información pública", que es persistente y tenaz.
Del mismo modo que el credo religioso resulta de la educación, al paso que el sentimiento religioso duerme en lo más íntimo del ser, de la misma manera la opinión política de la masa es el resultado final del trabajo, a veces increíblemente arduo e intenso, de la inteligencia humana.
La prensa es el factor responsable de mayor volumen en el proceso de la "educación" política, a la cual en este caso se le asigna con propiedad el nombre de propaganda; la prensa se encarga ante todo de esta labor de "información pública" y representa así una especie de escuela para adultos, solo que esa "instrucción" no está en manos del Estado, sino bajo las garras de elementos que en parte son de muy baja ralea. Precisamente en Viena tuve en mi juventud la mejor oportunidad de conocer a fondo a los propietarios y fabricantes espirituales de esa máquina de educación colectiva.
En un principio debí sorprenderme al darme cuenta del tiempo relativamente corto en que este pernicioso poder era capaz de crear u determinado ambiente de opinión, y esto incluso tratándose de casos de una mixtificación completa de las aspiraciones y tendencias que, a no dudar, existían en el sentir de la comunidad. En el transcurso de pocos días, esa prensa sabía hacer de un motivo insignificante una cuestión de Estado notable e, inversamente, en igual tiempo, relegar al olvido general problemas vitales o, más simplemente, sustraerlos a la memoria de las masas.
De este modo era posible en el curso e pocas semanas hacer surgir nombres de la nada y relacionar con ellos increíbles expectativas públicas, adjudicándoles una popularidad que muchas veces un hombre verdaderamente notable no alcanza e toda su vida; y mientras se encumbraban estos nombres que un mes antes apenas si se les había oído pronunciar, calificados estadistas o personalidades de otras actividades de la vida pública dejaban llanamente de existir para sus contemporáneos o se los ultrajaba de tal modo con denuestos, que sus apellidos corrían peligro de convertirse en un símbolo de villanía o de infamia. Era necesario estudiar ese vergonzoso método judío de, como por encanto, atacar por todos lados y lanzar barro, bajo la forma de calumnia y difamación, sobre la ropa limpia de hombres honrados, para aquilatar en su justo valor todo el peligro de esos bribones de la prensa.
No hay medio al que no recurra un tal delincuente moral para alcanzar sus objetivos.
Meterá el hocico en las más secretas cuestiones de familia y no descansará hasta que su olfato no haya descubierto un miserable incidente que pueda determinar la derrota de la infeliz víctima.
En el caso de no encontrarlo ni en la vida publica ni en la privada, el bellaco lanzará un puñado de calumnias firmemente convencido no solo de que, incluso después de las réplicas, alguna cosa siempre quedará, así como también de que debido a centenas de repeticiones tal demolición de la honra encontrará cómplices y será imposible a la víctima sostener la lucha en la mayoría de los casos. Esa chusma ni siquiera actúa por motivos que puedan ser comprensibles para el resto de la Humanidad.
¡Dios nos libre! Cuando un bandido de éstos ataca al resto de la Humanidad, esa gente se esconde detrás de una verdadera nube de probidad y frases untuosas, parlotea sobre el "deber periodístico" y patrañas de la misma naturaleza y se atreve a hablar de "ética" de prensa, en asambleas y congresos, ocasiones en las que la plaga se encuentra en mayor número y en las que la chusma mutuamente se aplaude.
Ésta es la chusma que en más de dos terceras partes fabrica la llamada "opinión pública", de donde surge el parlamentarismo cual una Afrodita, de la espuma.
[...]"
-Año 1925-
(No puedo poner muchas referencias sobre el libro del que se extrajo, pero con gusto puedo responder en algún mensaje privado a quien le interese saber.)
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