El fraude del metrobús poblano
Una vez más, Puebla cae ente la promesa de "espejitos". El proyecto RUTA es un nuevo engaño Tirano Vallista.
Esto es lo que quieren darnos:
Autobuses inferiores al verdadero Metrobús, que tendrá un costo superior incluso al del transporte público corriente. Estaciones similares a aquellas ubicadas en el camellón central del paseo Bravo, las cuales dejaron de utilizarse hace muchos años, pero de la cual aún quedan algunas unidades circulando por la ciudad.
Las calles de la Ciudad de México tienen mínimo 3 carriles de tránsito además del carril de metrobús. En Puebla han invadido el carril izquierdo de las avenidas, en el carril derecho no se puede transitar pues la gente lo utiliza como estacionamiento. Esto reduce las avenidas a uno o dos carriles, complicando el tránsito de la ciudad, el cual en si, ya es bastante conflictivo gracias a la falta de aplicación del reglamento vial sobre el transporte público...que no sería un problema de no haber tanta corrupción por parte de los concesionarios, que pagan una miseria a sus choferes, los obligan a cubrir rutas en determinado tiempo y a entregarles una suma ridícula de dinero que los enriquece a costa de la necesidad de la ciudadanía. Muchos de estos concesionarios, son diputados locales. Todo un círculo vicioso...
Esto es lo que quieren darnos:
Autobuses inferiores al verdadero Metrobús, que tendrá un costo superior incluso al del transporte público corriente. Estaciones similares a aquellas ubicadas en el camellón central del paseo Bravo, las cuales dejaron de utilizarse hace muchos años, pero de la cual aún quedan algunas unidades circulando por la ciudad.
Las calles de la Ciudad de México tienen mínimo 3 carriles de tránsito además del carril de metrobús. En Puebla han invadido el carril izquierdo de las avenidas, en el carril derecho no se puede transitar pues la gente lo utiliza como estacionamiento. Esto reduce las avenidas a uno o dos carriles, complicando el tránsito de la ciudad, el cual en si, ya es bastante conflictivo gracias a la falta de aplicación del reglamento vial sobre el transporte público...que no sería un problema de no haber tanta corrupción por parte de los concesionarios, que pagan una miseria a sus choferes, los obligan a cubrir rutas en determinado tiempo y a entregarles una suma ridícula de dinero que los enriquece a costa de la necesidad de la ciudadanía. Muchos de estos concesionarios, son diputados locales. Todo un círculo vicioso...


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